Un día en la Montaña de Colores

 

Hoy me desperté con muchas ganas de vivir una aventura más en la Ciudad Imperial del Cusco, y conocer un poco más de los secretos que esconde este extraordinario lugar, así que emprendí mi búsqueda, por una agencia que me ayudara a buscar un sitio al que no había ido. Y la encontré, de hecho, en su página web ofrecían una variedad de tour por todo el Perú. Pero como ya les dije antes yo buscaba un tour, pero solo en Cusco. Fue por eso que me recomendaron un tour a la Montaña de Colores. Estoy seguro al igual que yo muchos de ustedes no han oído hablar de dicha montaña; así, que me intereso mucho su propuesta e investigue por mi cuenta sobre dicha montaña; me quede sorprendido con tan innumerables relatos entorno a ella y eso hizo que mi curiosidad por conocerla sea aún más intensa. Fue entonces que me comunique con la agencia y reserve este tour.

Al día siguiente comencé este tour en busca de mi sueño; bueno, así lo llamé, ya saben estaba yendo a buscar mi sueño, todo el trayecto estaba tan anonadado por tanta belleza paisajística llena de una riqueza increíble de flora y fauna, eso capturo mi atención por un momento, realmente este lugar es extraordinario. Después de un tiempo no sé cuánto; la verdad, estaba muy distraído en el trayecto. Llegue a Pitumarca el lugar que daría inicio a mi próxima aventura y por ende el inicio de mi sueño.

Al llegar al lugar divise a un grupo de artesanos que vendían chullos, guantes, chalinas, entre otras artesanías del lugar. Compre unos guantes porque en si hacia bastante frío.

Fue entonces que me prepare para subir a la cima de la Montaña de Colores, aquella de que tanto había investigado, cada paso que daba me emocionaba más y tenía realmente bastante energía, quería llegar a la cima como muchas de las personas que también estaban a mi alrededor. La subida en realmente agotadora, pero vale la pena.

Muchos iban en caballos, pero creo que es mejor ir caminando así podrás apreciar cada espacio que nos lleva a la Montaña de Colores.

Como ya les dije antes esta travesía era agotadora, más cuando llegué a la cima, fue una de las sensaciones más maravillosas que sentí… ¡cumplí mi sueño!.

Luego regresamos a Cusco, realmente estuve muy cansado y me dormí en el trayecto de regreso. Fue un día maravilloso.

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